Créateur de parapluies Depuis 1884





 

¿Por qué se conoce a Aurillac como la capital del paraguas?

La leyenda dice que la Jordanne, el río que atraviesa Aurillac, llevaba pepitas de oro. Este oro se cambiaba por el cobre que traían los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela. Así nace en la Edad Media, en Aurillac, la tradición de trabajar el cobre, llevada a cabo por los dinandiers. Con este cobre se realizaban las piezas metálicas utilizadas para la fabricación de paraguas: nuez, colantes y varillas. Gracias a la riqueza de los bosques del Cantal se desarrolló una industria de bastones y puños de madera. Por último, los paisanos del Cantal que iban a España a vender sus caballos traían tejidos de algodón. A partir de este momento, comenzaron a confeccionarse las primeras cubiertas. Todo estaba listo para hacer de Aurillac la cuna del paraguas francés.

La marca «L’Aurillac» nacerá en 1998, con la pepita de oro por logo, transmitiendo una imagen de calidad francesa y un saber hacer ancestral. El paraguas L’Aurillac se convertirá en un accesorio de moda indispensable y su fama traspasará rápido las fronteras francesas.



 

 

 

 

 

 

 

 

 





Piganiol SAS - 9 rue Ampère 15000 Aurillac - Tél : 04 71 63 42 60
English / Français
| More
Français Anglais Japonais